domingo, 16 de enero de 2011

no soy el mar

Lo siento, yo no soy el mar
no te voy prometer
(y menos aún cumplir)

Desde ayer estoy tirada en el jardín de mi abuela,
(ella solo ofrece limonada)
ya las moleculas de mi cuerpo han dejado de ser mías

pero no hay osa mayor sin menor
asi que rugeme, pequeña

Sería lindo saber que me esperaras,
aún sabiendo que no ire

Que odio poner el corazón en la vereda
y darle cuerda a las rodillas

No te extraño,
ya me quedé sin madrugadas solas, las del cliché
sin la emoción de la juventud,
sin ganas de darte
de escribirte, de hacer una canción nuestra

La luna me rie, me aburre
es la misma gorda blanca de todas las noches,

veo tus manos y me agobian,
huelen a ajos, a lejía, a lunes en la mañana,
a maternidad

Amo afilar mis dientes y no amarte;
no me regales tus octubres,
porque yo no te daré ni uno de mis eneros,

dejaré a los peces sin comida,
el gas abierto,
la luz prendida,
dejo Lima, a pie
y dejo las llaves puestas en la puerta

No te amo,
es solo un madero cansado
andate a llorar a algún rio,
andate a llorar las memorias,
porque yo ya no quiero estar por aqui.

largate lagarta,
largate tranquila.

2 comentarios:

  1. ¿Sabías que un desconocido no siempre es un extraño? Me dijiste un día que yo era un desconocido para ti. ¿Recuerdas? Seguro que sí. Ese momento pasó porque tenía que pasar. El desconocido que te escribe esto te desconoce pero el extraño que te dice esto,te extraña.

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